La primera vez

Marcos envia este apasionante relato amateur:

Todo comenzó hace 10 años, en este momento tengo 30 años, en el momento de mi historia tenia 20 años, mis padres se divorciaron cuando yo tenia 9 años, así que mi madre tuvo que hacer los dos papeles, por lo que mi hermana y yo nos quedamos al cuidado de la casa, ya que mi madre trabajaba, casi no la veíamos mas que en la noche y pues ella venia cansada de tanto trabajar, por estas circunstancias mi hermana y yo nos tuvimos que apoyar mutuamente, ella es mayor que yo por 4 años y en esa época nos llevábamos mal ya que por todo discutíamos, nos peleábamos pero al momento de que surgiera algún problema nos tenemos mucha confianza, así que yo nunca me fije en mi hermana como una mujer hecha y derecha en que se había convertido, mas sin embargo todo comenzó a cambiar a pasos agigantados, cosas que hasta ahorita no lo puedo creer.

Era una mañana diferente, ya que había renunciado a mi trabajo y como no tenia que levantarme temprano me quede en la cama hasta tarde, mi hermana trabajaba en un hospital en el turno nocturno así que ella también se despertaba casi al medio día. Siempre nos educaron de una forma un tanto liberal, ya que mi madre, mi hermana o yo andábamos por la casa en ropa interior, sin que despertara deseos o fantasías en mi o en algún miembro de la familia, puesto que era muy natural eso, pues bien esa mañana mi hermana entro a mi cuarto en ropa interior con el pretexto de ver la TV, ya que la de ella se había averiado y la mandado a reparar, no me pareció nada extraño, ya que en otras ocasiones había hecho lo mismo, así pues me hice a un lado de la cama para que pudiera acostarse mas sin embargo ese día yo había amanecido con una erección olímpica, la cual no había podido aplacar masturbándome ya que en ese entonces no había tenido relaciones sexuales, así que como mejor pude oculte mi erección, pero lo que no tenia en cuenta es que mi hermana quisiera cubrirse con las frazadas, así que cuando se iba a acostar, levanto las frazadas y se acostó de lleno en la corrida que había tenido hace apenas unos minutos. Así estuvo por unos instantes hasta que noto la humedad y viscosidad propia de mi semen, levanto la sabana y miro hacia abajo en ese momento se dio cuenta de dos cosas, la primera de mi gran erección que no pudiendo contener el bóxer se veía la cabeza de mi pene aun con unas gotas de semen en ella y la segunda de mi corrida en la sabana. Un poco roja sin saber que hacer mi hermana, se quedo unos instantes acostada , envolviéndonos un silencio y una situación embarazosa, súbitamente se levanto con el pretexto de ir al sanitario, yo creyendo que le iba a contar a mi madre, fui detrás de ella.

-Mariana, espera.
-No quiero, tengo prisa por orinar, estoy haciendo aguas
-Déjame explicarte, lo que pasa.
-No tienes nada que explicarme, son cosas tuyas de las cuales no quiero entérame, haya tu.
-Pero no se lo cuentes a mi madre, no se como se pondría.
-No quiero escuchar nada, me voy al sanitario
-Dicho esto cerro la puerta, yo aunque le grite desde afuera, ella ya no salió, pero dejo la puerta sin pasador, así que en mi desesperación, tome la manija y la gire abriendo la puerta completamente, la vista no podía ser mejor, ahí Mariana estaba totalmente desnuda de espaldas hacia la puerta totalmente agachada rasurándose las piernas empezando por arriba de los tobillos y dejando ver su hermosas nalgas blancas, redondas, turgentes y macizas, totalmente expuestas, hacia mi, pero lo que mas me llamo la atención fue la unión de sus piernas, el ver su coño lleno de un hermosa mata de pelos, unos labios vaginales grandes, rosados y brillantes, como dando una invitación a darles un beso, a saborearlos, a perderse entre ellos y embriagarse en la exquisitez de los flujos que emanan de ellos, así también su hermoso ano prieto, y apretado, aun virgen me entere después. Me quede de una pieza, lastima que este espectáculo duro un instante, por lo que no pude apreciar mas detalles, mas sin embargo al sentir abrirse la puerta, se levanto como resorte y se dio la vuelta mostrándome todos sus secretos, unos senos hermosos juveniles llenos redondos no muy grandes, pero coronados por unos pezones un poco obscuros, pero grandes y jugosos, un estomago liso y terso, solamente con la cicatriz de la operación del apendicitis, mas abajo un hermoso triangulo inverso lleno de pelos bien cuidados, y asomándose graciosamente los labios vaginales que había visto momentos antes en forma totalmente desplegados, ahora cubiertos un poco por los pelos, como tímidos de que alguien los viera y tratándose de esconder de las miradas curiosas, ante esta visión mi erección volvió a presentarse ahora mas grande doliéndome hasta la columna vertebral, ya que hasta ese día no había visto a una mujer desnuda mas que en las revistas que guardaba en mi closet. Mariana trato de cubrir su desnudes con una toalla que tenia a la mano, me miro y poso sus hermosos ojos en mi erección que estaba a mil, desvió la mirada poniéndose como amapola pero su excitación se noto en sus pezones que se irguieron al momento pudiéndose vislumbrar entre la toalla y exclamo.

-Que es lo que haces, estas loco, sal inmediatamente de aquí, le voy a decir a mi mamá
-Espera Mary, perdona, no quería ver nada, pero estoy desesperado, no le cuentes nada a mama
-No le iba a contar, pero con lo que haz hecho ni creas que te vas a salvar de una buena regañiza.
-No espera, haré todo lo que quieras, haré tus deberes de la casa por una semana, no mejor por un mes.
-No y espera que llegue mi madre le voy a decir todo - diciendo esto hecho una ultima mirada a mi gran pene y se dio vuelta metiéndose a la ducha, la toalla no era muy grande, así que no le cubría del todo sus hermosas nalgas que se asomaban entre la toalla, pero esa vista también se desvaneció y se quedo en el recuerdo.

Sabiéndome derrotado, salí del cuarto de baño cerrando la puerta dejando a mi hermana azorada y excitada, no podía creer que hubiera hecho eso, yo que siempre había respetado a mi hermana, la había visto como dios la trajo al mundo, vaya que vista, llegue a mi cuarto y con sorpresa vi que mi erección no había menguado ni un ápice, me dolía mucho así que acostándome en mi cama lleve mi mano a mi verga y comencé despacio a masturbarme, tratando de revivir la imágenes de mi hermana totalmente desnuda, de memorizar esas imágenes para la posteridad, de recordar sus lunares, el color de sus pezones, el tamaño de sus labios vaginales, el color de sus bellos púbicos, los pliegues de su ano, en fin recordar todos los detalles, fui paulatinamente aumentando la velocidad de las idas y venidas de mi mano y en poco tiempo estalle en una eyaculación como nunca en mi vida había tenido, aun habiéndome corrido anteriormente esta corrida fue mucho mas abundante y placentera que la anterior. Terminando de masturbarme, y viendo que mi hermana ya había desocupado en baño, me duche, me vestí y baje a preparar el almuerzo, ahí mi hermana ya estaba preparando todo, con una cara de pocos amigos, aunque había algo en sus ojos, que por mi inexperiencia no sabia interpretar, pero que con el paso del tiempo pude razonar como de excitación, lujuria.

En todo el día no me dirigió la palabra mas que para darme ordenes, y yo, sabiéndome en sus manos hacia todo lo que me indicaba, al caer la noche mi madre regreso del trabajo, yo estaba en mi cuarto, esperando a que me llamara para que empezara el regaño, como un condenado a muerte, esperando a que se ejecute la sentencia., los minutos pasaban y mi madre no subía ni me llamaba, así que con mucha cautela fui bajando as escaleras y me fui acercando a la cocina, donde estaba mi madre preparándose para cenar, al entrar la encuentro sola.

-Y Mariana, donde esta?
-La mande a la tienda, se me olvido pasar por un pan de caja de regreso del trabajo y ella se ofreció amablemente a ir antes de irse a trabajar.

La tortura psicológica seguía, pensando que en cuanto llegara le iba a contar todo a mi madre, ella se iría a trabajar, dejándome solo con la furia de mi madre y ahí se armaría en grande la regañada. Resignado espere a que llegara mi hermana, tardo cerca de 30 minutos, llego rápidamente argumentando que se había encontrado una amiga de la universidad y se le hacia tarde para el trabajo, se fue rauda, dándole un beso a mi madre y pasando junto a mi murmurándome

-Hoy no pude, pero mañana te atienes a las consecuencias.

Ni hablar que ya me había resignado al regaño, así que me dedique a estudiar, ya que me preparaba para exámenes finales en la universidad, a parte de que tenia que buscar trabajo ya que yo en ese momento me solventaba la escuela, y si no encontraba trabajo rápidamente no tendría para la colegiatura. Así pues yo estaba levantándome temprano, para ir a buscar trabajo, cuando me dirigía al baño me tropecé con mi hermana que venia de regreso de su trabajo, me detuvo en el pasillo y me dijo

-Lo he meditado bien y sabes a la conclusión a que llegue?
-No, y es mas ni me importa, si quieres decirle a mi madre lo que quieras muy bien, pero si le dices, yo le voy a decir las veces que te he visto con tu novio en la sala que te esta metiendo mano

Se quedo paralizada de la sorpresa, ya que no esperaba que yo estuviera enterado de sus magreos con su novio.

-Bueno, la conclusión a que llegue es que no le voy a decir nada de lo que paso el día de ayer, pero prométeme que harás todo lo que yo diga, si no ya sabes.
-Esta bien hermanita, todo, con tal de no darle un mal momento a mi madre, que ya tiene muchas preocupaciones en la cabeza
-De acuerdo, entonces te voy a decir, mi novio esta organizando una salida con unos amigos a una casa a la orilla de un lago, es de sus papas, queremos ir un fin de semana pero como mi mama no va a querer que yo vaya sola con el, tu vas a decir que a ti te invitaron y que quieres que yo vaya acompañándote.
-No inventes Mariana, como crees que yo le voy a decir eso a mi madre, no ves que estoy por presentar exámenes finales y están duros de roer, así que si no apruebo, no me graduó y voy a perder un semestre.
-Bueno, a ver cuando terminan tus exámenes?
-En dos semanas.
-Déjame comentarle a mi novio y nos ponemos de acuerdo, yo te aviso.
-De acuerdo, pero pues yo ya tenia planes para esas fechas, pero voy a posponerlos, que otra cosa me queda.

Diciendo esto me metí al baño, al salir, no se si por descuido o ya tenia todo planeado, pase por el cuarto de mi hermana y lo que vi me dejo sin aliento, mi hermana estaba únicamente con una tanguita, que no le cubría gran cosa, debería ser nueva, ya que no se la había visto puesta anteriormente, o al menos cuando andaba por la casa traía una ropa espanta pasiones, pero con esa vista, me dejo helado, y al momento mi verga empezó a crecer se había quitado el sujetador y se estaba revisando algo en uno, por un momento esa vista me excito en demasía no pudiendo mas corrí a mi cuarto a masturbarme furiosamente, dejando el piso pringado de semen por todos lados.

Paso el tiempo, conseguí trabajo y la vida regreso a la normalidad, salía junto con mi madre en la mañana al trabajo de ahí a la universidad y en la noche platicábamos un poco mi hermana, mi madre y yo y cada quien a sus cosas, así hasta que presente los exámenes, aprobando todos y graduándome.

Unos días después, mi hermana me dijo que el próximo fin de semana había quedado con sus amigos y su novio para que fueran a la casa de campo.

-Daniel, ahora ya no tienes pretexto para no ir conmigo a la casa de campo de mi novio, así que el próximo fin de semana nos vamos. Dile a mi madre para que nos deje ir.
-De acuerdo, -Fui hasta la habitación de mi madre toque y entre.
-Puedo pasar mama
-Claro hijo, pasa.
-Es algo rápido, resulta que unos amigos se van a ir de camping y me invitaron, te aviso ya que es el próximo fin de semana.
-Esta bien, con quien vas a ir?
-UPS, en eso no había pensado- Con unos amigos de otra carrera, que nos conocimos en la graduación.
-Esta bien, entonces para no pedir tanta comida para el fin de semana
-Otra cosa, le dije a Mariana y me comento que le gustaría mucho ir. No se creo que se va a aburrir, pero ella insiste.
-De acuerdo, nada mas cuídala bien.
Así lo haré.

Retirándome de la habitación de mi madre, le indique a mi hermana que ya estaba todo preparado, que le dijera a sus amigos los planes.
Pensando que me iba a aburrir como un ostión, me resigne.

El fin de semana acordado ya estábamos preparados para marcharnos, mi madre se ofreció a llevarnos a la parada de autobuses, a lo que le respondimos que no, que mejor se quedara descansando, ya que tanto trabajo durante la semana de seguro estaría rendida, estuvo de acuerdo y emprendimos nuestro viaje sin saber que esta salida seria decisiva para el incesto que se estaba incubando dentro de nuestros cuerpos y corazones.

El Viaje

Salimos sin contratiempos, íbamos dos amigos de mi hermana que había visto en alguna ocasión cuando hacia sus reuniones en la casa con sus novias que a pesar de no ser unas bellezas estaban bastante monas, una chica que no tenia pareja, posteriormente me entere que era la hermana de uno de sus amigos, el novio de mi hermana, mi hermana y yo. Para mi sorpresa y para el gusto de los paseantes al parecer las tres chicas habían decidido comenzar a excitar a sus acompañantes no llevando sostén ninguna de las tres por lo que por sus playeras se podía observar los senos puntiagudos grandes y jugosos, mi hermana tal vez por ir conmigo se abstuvo de asistir sin esa prenda, de inmediato pude observar que a todos les andaba por llegar a la casa de campo, así que emprendimos el camino al lago, de camino eran aproximadamente 4 horas en camión y media hora caminando, todo paso entre risas y chistes, yo estaba con mi cara de pocos amigos, ya que una de las veces que pude volver la cabeza hacia el asiento donde se encontraba mi hermana con su novio, pude observar que se tapaban con una chamarra, La cual se movía muy sospechosamente, ya había visto anteriormente que algunos de sus novios le metían mano, pero nunca me había sentido tan enojado, no sabia a que se debía, en algún momento por descuido de la pareja pude ver como Javier había subido la playera de mi hermana y había dejado al descubierto los senos, masajeando los pezones rosados y duros notándose la excitación de mi hermana, se cubrieron y continuaron con sus manoseos, al ver esa escena entre en una dualidad de sentimientos, por un lado, me enojaba y me excitaba, por otro me reprochaba por que quería estar en el lugar de Javier, pero a la vez no, por que es mi hermana y los cánones de la educación que nos habían impuesto decía que no se debía, Así que decidí dormirme, al llegar me encontraba bastante mas enojado, por que sin yo quererlo, había soñado con mi hermana, como tenia de compañera de asiento a la hermana de Luis, trate de que el viaje fuera mas llevadero y me fije en Fernanda tenia una linda sonrisa y amena platica, pero al recordar que estaba ahí contra mi voluntad me sublevaba y me enojaba.

Casi para llegar a la casa empezó una lluvia bastante fuerte así mismo comenzó a soplar un viento frio que aunado con la lluvia hacia que las playeras se pegaran al cuerpo como una segunda piel, no habiendo lugar donde guarecerse de la lluvia, corrimos hasta la casa llegando todos empapados, las chicas dando un gran espectáculo, ya que se veía ahora muy nítidamente los senos de ellas, así como los de mi hermana, que me imagino se quito el brassier en el autobús para que su novio pudiera maniobrar a su gusto.

Parecía que estaban en un concurso de playeras mojadas en las que involuntariamente estaban las cuatro chicas de las cuales mi hermana habría salido ganadora de haber sido yo el juez, ya que con sus medidas 95 63 93 la hacia deseable para todos los presentes, vi en todos la cara de lujuria que tenían y yo no fui la excepción, puesto que traía una erección fenomenal primero por el espectáculo y anteriormente por el trayecto del camión y las imágenes de mi hermana con los senos al aire, después de todo tal vez no fuera nada aburrido ese viaje.

Una vez entrar a la casa se empezaron a hacer parejitas para ocupar las habitaciones, mi hermana y su novio en la habitación principal, las dos parejas restantes en sus respectivas recamaras, para mi desgracia me mandaron al cuarto de servicio que se encuentra fuera de la casa principal, bastante alejada, pero confortable a Fernanda a otra habitación.

Ya instalados bañados y con ropa mas cómoda, nos dispusimos a cenar, ya que era bastante tarde, comimos rápidamente y como estábamos tan cansados nos fuimos a dormir, no te ha pasado que a veces cuando estas tan cansado que no puedes conciliar el sueño, bueno, pues esa fue una de mis noches, ya que no pude conciliar el sueño, me quede escuchando los ruidos de la noche, pasaron varias horas cuando ya habituado a los ruidos, me percate de unos quejidos que provenían de la casa principal, me levante de la cama y me fui acercando a la zona de donde se alojaban los amigos de mi hermana, el segundo cuarto es donde se desarrollaba la acción, una lámpara en un buró daba luz a la habitación en la cual se podía ver el espectáculo que se desarrollaba dentro, donde estaban Javier y Diana, estaban acostados en la cama haciendo un espectacular 69, ella encima de el. Desde mi puesto de observación pude notar la vulva de Diana, sus labios vaginales ya lubricados y destilando sus fluidos en una cantidad impresionante por la excitación, movía sus caderas cadenciosamente, mientras que Javier se empapaba del néctar que de la flor abierta emanaba como si fuera una abeja libando miel, mientras que una de sus manos abarcaba un seno completamente rozando el pezón con un movimiento circular, apretando, jalando hasta que se ponía duro como una piedra haciendo constar la excitación de Diana, mientras que con la otra mano trataba de llegar al rincón mas oscuro de la intimidad de la mujer, cuando lo consiguió empezó a darle un pequeño masaje e intentar la penetración de un dedo, para ir aflojando los esfínteres y que se fuera relajando, empezó metiendo el dedo índice hasta la Falangina, ahí empezó a moverlo como si de un falo se tratara, primero en círculos y posteriormente meterlo y sacarlo. Ese espectáculo me dejo mas que excitado, poco a poco veía como Diana se metía en la boca el miembro totalmente y sin esfuerzo, parecía como si quisiera succionar hasta la ultima gota de semen entre gemidos y pequeños gritos los dos empezaron a convulsionarse, Javier viendo que iban a llegar al clímax comenzó a atacar con dos dedos a la vez el ano que ya se había distendido y dando mas rápido un masaje al clítoris mientras que diana se sacaba todo el pené y con la lengua daba pequeños toques en el glande como si de un helado se tratara haciendo que Javier se convulsionara e hiciera movimientos de querer meter el miembro en la boca de Diana, los movimientos de los dos se fueron haciendo mas rápidos hasta que entre gemidos y movimientos llegaron a el orgasmo, el primero en terminar fue Javier, el cual dejo por un momento de succionar ese rincón tan preciado de las mujeres así como de meter su lengua por la vagina y haciendo acopio de fuerzas siguió con su tarea para que terminara Diana, ella por su parte no dejo escapar ninguna gota de semen, tragándoselo todo y posteriormente dejando limpio el pene de Javier. Yo por mi parte estaba tan excitado que me baje el short así como el bóxer y me empecé a masturbar teniendo como paisaje ese espectáculo ya cuando estaba a punto de terminar escuche ruidos detrás de mi y voltee rápidamente y pude observar una sombra que se ocultaba rápidamente, asustado corrí a mi dormitorio y me encerré pero no podía sacar de la mente lo que acababa de vivir, después de todo no iba a estar tan aburrido.

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